El Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma (este año el 6 de febrero). Con este motivo os ofrezco tres audios del libro ‘Getsemaní’, escrito por el Prelado del Opus Dei y que profundiza en las horas previas a la Pasión en las que Jesucristo rezó en el Huerto de los olivos.
El Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma (este año el 6 de febrero). Con este motivo osofrezco tres audios del libro ‘Getsemaní’, escrito por el Prelado del Opus Dei y que profundiza en las horas previas a la Pasión en las que Jesucristo rezó en el huerto de los olivos
El Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma (este año el 6 de febrero). Con este motivo os ofrezco tres audios del libro ‘Getsemaní’, escrito por el Prelado del Opus Dei y que profundiza en las horas previas a la Pasión en las que Jesucristo rezó en el Huerto de los olivos.
“Señor, dame la sabiduría de reconocer en nuestra vida tu Divina Providencia, expresión de tu Amor creador que no desea más que vernos vivir una vida plena y feliz confiados en Ti…” ¡Gracias Señor!
“Señor, ponemos en tu presencia nuestras debilidades, tristezas y limitaciones, para que por tu poder que es Amor infinito divinices día a día nuestra humanidad y así seamos mejores portadores de tu mensaje en palabra y vida… ¡Gracias Señor!
“Señor, ayúdame a descubrirte cada día en lo profundo de mi ser y saborear de ese manantial de amor que es vida en mi y vida para ofrecerla a los demás… ¡Gracias Señor!
“Gracias Señor, por darnos en María Santísima, nuestra madre, una poderosa intercesora de nuestros seres queridos difuntos y nuestra leal protección en el camino para que podamos llegar a la gloria eterna...”
“Señor, hoy como ayer, una vez más me acerco a Ti con corazón contrito…¡Aviva tu Amor en mí para ser como los que sueñan, llenos de esperanza en Ti y por Ti…” ¡Gracias Señor!
“Hoy ante Ti mi Señor, mi tesoro, te pido que enriquezcas mi corazón con la abundancia de tu gracia y así poder conservarte en mi corazón… ¡Te Alabo, te adoro, te glorifico mi Señor Jesús!
“Al celebrar la fiesta de tu Transfiguración, mi corazón se hace alabanza y te alabo en la Santísima Trinidad, te alabo en Ti mi Señor, Verbo encarnado; te alabo en cada persona humana, y te alabo en toda la creación… ¡Te Alabo Señor!